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Estudio de Preguntas del Libro de los Hechos  Capítulo 8-9
©2013 by Arlo E. Moehlenpah

 

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Después de leer cada capítulo, por favor responda las preguntas de estudio relacionadas.

Capítulo 8

Mayo 9 - Hechos 8

8:1 Y Saulo consentía en su muerte. En aquel día hubo una gran persecución contra la iglesia que estaba en Jerusalén; y todos fueron esparcidos por las tierras de Judea y de Samaria, salvo los apóstoles.

    2 Y hombres piadosos llevaron a enterrar a Esteban, e hicieron gran llanto sobre él.

    3 Y Saulo asolaba la iglesia, y entrando casa por casa, arrastraba a hombres y a mujeres, y los entregaba en la cárcel.

 4 Pero los que fueron esparcidos iban por todas partes anunciando el evangelio.

    5 Entonces Felipe, descendiendo a la ciudad de Samaria, les predicaba a Cristo.

    6 Y la gente, unánime, escuchaba atentamente las cosas que decía Felipe, oyendo y viendo las señales que hacía.

    7 Porque de muchos que tenían espíritus inmundos, salían éstos dando grandes voces; y muchos paralíticos y cojos eran sanados;

    8 así que había gran gozo en aquella ciudad.

    9 Pero había un hombre llamado Simón, que antes ejercía la magia en aquella ciudad, y había engañado a la gente de Samaria, haciéndose pasar por algún grande.

    10 A éste oían atentamente todos, desde el más pequeño hasta el más grande, diciendo: Este es el gran poder de Dios.

    11 Y le estaban atentos, porque con sus artes mágicas les había engañado mucho tiempo.

    12 Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres.

    13 También creyó Simón mismo, y habiéndose bautizado, estaba siempre con Felipe; y viendo las señales y grandes milagros que se hacían, estaba atónito.

    14 Cuando los apóstoles que estaban en Jerusalén oyeron que Samaria había recibido la palabra de Dios, enviaron allá a Pedro y a Juan;

    15 los cuales, habiendo venido, oraron por ellos para que recibiesen el Espíritu Santo;

    16 porque aún no había descendido sobre ninguno de ellos, sino que solamente habían sido bautizados en el nombre de Jesús.

    17 Entonces les imponían las manos, y recibían el Espíritu Santo.

    18 Cuando vio Simón que por la imposición de las manos de los apóstoles se daba el Espíritu Santo, les ofreció dinero,

    19 diciendo: Dadme también a mí este poder, para que cualquiera a quien yo impusiere las manos reciba el Espíritu Santo.

    20 Entonces Pedro le dijo: Tu dinero perezca contigo, porque has pensado que el don de Dios se obtiene con dinero.

    21 No tienes tú parte ni suerte en este asunto, porque tu corazón no es recto delante de Dios.

    22 Arrepiéntete, pues, de esta tu maldad, y ruega a Dios, si quizá te sea perdonado el pensamiento de tu corazón;

    23 porque en hiel de amargura y en prisión de maldad veo que estás.

    24 Respondiendo entonces Simón, dijo: Rogad vosotros por mí al Señor, para que nada de esto que habéis dicho venga sobre mí.

    25 Y ellos, habiendo testificado y hablado la palabra de Dios, se volvieron a Jerusalén, y en muchas poblaciones de los samaritanos anunciaron el evangelio.

 26 Un ángel del Señor habló a Felipe, diciendo: Levántate y ve hacia el sur, por el camino que desciende de Jerusalén a Gaza, el cual es desierto.

    27 Entonces él se levantó y fue. Y sucedió que un etíope, eunuco, funcionario de Candace reina de los etíopes, el cual estaba sobre todos sus tesoros, y había venido a Jerusalén para adorar,

    28 volvía sentado en su carro, y leyendo al profeta Isaías.

    29 Y el Espíritu dijo a Felipe: Acércate y júntate a ese carro.

    30 Acudiendo Felipe, le oyó que leía al profeta Isaías, y dijo: Pero ¿entiendes lo que lees?

    31 El dijo: ¿Y cómo podré, si alguno no me enseñare? Y rogó a Felipe que subiese y se sentara con él.

    32 El pasaje de la Escritura que leía era este:
    Como oveja a la muerte fue llevado;
    Y como cordero mudo delante del que lo trasquila,
    Así no abrió su boca.    
 33 En su humillación no se le hizo justicia;
    Mas su generación, ¿quién la contará?
    Porque fue quitada de la tierra su vida.  

    34 Respondiendo el eunuco, dijo a Felipe: Te ruego que me digas: ¿de quién dice el profeta esto; de sí mismo, o de algún otro?

    35 Entonces Felipe, abriendo su boca, y comenzando desde esta escritura, le anunció el evangelio de Jesús.

    36 Y yendo por el camino, llegaron a cierta agua, y dijo el eunuco: Aquí hay agua; ¿qué impide que yo sea bautizado?

    37 Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien puedes. Y respondiendo, dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios.

    38 Y mandó parar el carro; y descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco, y le bautizó.

    39 Cuando subieron del agua, el Espíritu del Señor arrebató a Felipe; y el eunuco no le vio más, y siguió gozoso su camino.

    40 Pero Felipe se encontró en Azoto; y pasando, anunciaba el evangelio en todas las ciudades, hasta que llegó a Cesarea.

 

1. ¿Qué causó que los discípulos fueran esparcidos por Judea y Samaria? (1)

2. ¿Quién en particular puso hombres y mujeres en la prisión? (3)

3. ¿Dónde fue Felipe? (5)

4. ¿Qué hizo Felipe allí? (5-7)

5. ¿Cuál fue la reacción emocional en esa ciudad como resultado del ministerio de Felipe? (8)

6. ¿Quién era Simón? (9-11)

7. ¿Qué fue lo que la gente hizo después de creer a la predicación de Felipe? (12-13

8. ¿Qué pasó después que Pedro y Juan fueron enviados allí? (14-17)

9. ¿Para qué fue que Simón afreció dinero? (18-19

10. ¿Cómo fue que Pedro contestó a su petición? (20-23)

11. ¿Dónde fue que un ángel del Señor le dijo a Felipe que fuera? (26)

12. ¿A quién se encontró Felipe? (27)

13. ¿Qué fue lo que el Espíritu le dijo a Felipe que hiciera? (29)

14. ¿Qué estaba leyendo el Etíope? (28,30,32-33, Isaías 53:7,8)

15. ¿Cuál fue la pregunta que Felipe le hizo al hombre? (30)

16. ¿Qué pregunta le hizo el Etíope a Felipe? (31,34,36)

17. ¿Qué era requerido del hombre antes que este fuere bautizado? (37)

18. ¿Qué frases indican que el bautismo fue hecho por inmersión? (38,38)

19. ¿Qué le pasó a Felipe después del bautismo? (39)

20. ¿Dónde apareció Felipe? (40, 21:8)

   

 

Preguntas de Discusión del Capítulo 8

 

  

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Capítulo 9

Mayo 10 - Hechos 9

9:1 Saulo, respirando aún amenazas y muerte contra los discípulos del Señor, vino al sumo sacerdote,

    2 y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, a fin de que si hallase algunos hombres o mujeres de este Camino, los trajese presos a Jerusalén.

    3 Mas yendo por el camino, aconteció que al llegar cerca de Damasco, repentinamente le rodeó un resplandor de luz del cielo;

    4 y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?

    5 El dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón.

    6 El, temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿qué quieres que yo haga? Y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer.

    7 Y los hombres que iban con Saulo se pararon atónitos, oyendo a la verdad la voz, mas sin ver a nadie.

    8 Entonces Saulo se levantó de tierra, y abriendo los ojos, no veía a nadie; así que, llevándole por la mano, le metieron en Damasco,

    9 donde estuvo tres días sin ver, y no comió ni bebió.

    10 Había entonces en Damasco un discípulo llamado Ananías, a quien el Señor dijo en visión: Ananías. Y él respondió: Heme aquí, Señor.

    11 Y el Señor le dijo: Levántate, y ve a la calle que se llama Derecha, y busca en casa de Judas a uno llamado Saulo, de Tarso; porque he aquí, él ora,

    12 y ha visto en visión a un varón llamado Ananías, que entra y le pone las manos encima para que recobre la vista.

    13 Entonces Ananías respondió: Señor, he oído de muchos acerca de este hombre, cuántos males ha hecho a tus santos en Jerusalén;

    14 y aun aquí tiene autoridad de los principales sacerdotes para prender a todos los que invocan tu nombre.

    15 El Señor le dijo: Ve, porque instrumento escogido me es éste, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel;

    16 porque yo le mostraré cuánto le es necesario padecer por mi nombre.

    17 Fue entonces Ananías y entró en la casa, y poniendo sobre él las manos, dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno del Espíritu Santo.

    18 Y al momento le cayeron de los ojos como escamas, y recibió al instante la vista; y levantándose, fue bautizado.

    19 Y habiendo tomado alimento, recobró fuerzas. Y estuvo Saulo por algunos días con los discípulos que estaban en Damasco.

 20 En seguida predicaba a Cristo en las sinagogas, diciendo que éste era el Hijo de Dios.

    21 Y todos los que le oían estaban atónitos, y decían: ¿No es éste el que asolaba en Jerusalén a los que invocaban este nombre, y a eso vino acá, para llevarlos presos ante los principales sacerdotes?

    22 Pero Saulo mucho más se esforzaba, y confundía a los judíos que moraban en Damasco, demostrando que Jesús era el Cristo.

 23 Pasados muchos días, los judíos resolvieron en consejo matarle;

    24 pero sus asechanzas llegaron a conocimiento de Saulo. Y ellos guardaban las puertas de día y de noche para matarle.

    25 Entonces los discípulos, tomándole de noche, le bajaron por el muro, descolgándole en una canasta.

 26 Cuando llegó a Jerusalén, trataba de juntarse con los discípulos; pero todos le tenían miedo, no creyendo que fuese discípulo.

    27 Entonces Bernabé, tomándole, lo trajo a los apóstoles, y les contó cómo Saulo había visto en el camino al Señor, el cual le había hablado, y cómo en Damasco había hablado valerosamente en el nombre de Jesús.

    28 Y estaba con ellos en Jerusalén; y entraba y salía,

    29 y hablaba denodadamente en el nombre del Señor, y disputaba con los griegos; pero éstos procuraban matarle.

    30 Cuando supieron esto los hermanos, le llevaron hasta Cesarea, y le enviaron a Tarso.

    31 Entonces las iglesias tenían paz por toda Judea, Galilea y Samaria; y eran edificadas, andando en el temor del Señor, y se acrecentaban fortalecidas por el Espíritu Santo.

 32 Aconteció que Pedro, visitando a todos, vino también a los santos que habitaban en Lida.

    33 Y halló allí a uno que se llamaba Eneas, que hacía ocho años que estaba en cama, pues era paralítico.

    34 Y le dijo Pedro: Eneas, Jesucristo te sana; levántate, y haz tu cama. Y en seguida se levantó.

    35 Y le vieron todos los que habitaban en Lida y en Sarón, los cuales se convirtieron al Señor.

 36 Había entonces en Jope una discípula llamada Tabita, que traducido quiere decir, Dorcas. Esta abundaba en buenas obras y en limosnas que hacía.

    37 Y aconteció que en aquellos días enfermó y murió. Después de lavada, la pusieron en una sala.

    38 Y como Lida estaba cerca de Jope, los discípulos, oyendo que Pedro estaba allí, le enviaron dos hombres, a rogarle: No tardes en venir a nosotros.

    39 Levantándose entonces Pedro, fue con ellos; y cuando llegó, le llevaron a la sala, donde le rodearon todas las viudas, llorando y mostrando las túnicas y los vestidos que Dorcas hacía cuando estaba con ellas.

    40 Entonces, sacando a todos, Pedro se puso de rodillas y oró; y volviéndose al cuerpo, dijo: Tabita, levántate. Y ella abrió los ojos, y al ver a Pedro, se incorporó.

    41 Y él, dándole la mano, la levantó; entonces, llamando a los santos y a las viudas, la presentó viva.

    42 Esto fue notorio en toda Jope, y muchos creyeron en el Señor.

    43 Y aconteció que se quedó muchos días en Jope en casa de un cierto Simón, curtidor.

 

 

1. ¿Dónde iba Saulo cuando cayó a tierra? (1-3)

2. ¿Qué le preguntó la voz a Saulo? (4)

3. ¿Cuáles fueron las dos preguntas que Saulo le hizo al Señor? (5-6)

4. ¿Cómo fue que el Señor respondió a estas preguntas? (5-6)

5. ¿De qué manera el Señor le dijo a Ananías que fuera donde Saulo? (10)

6. ¿Qué fue lo que el Señor le reveló a Ananías acerca del paradero de Saulo? (11)

7. ¿Porqué Ananías estuvo renuente de ir a ver a Saulo? (13-14)

8. ¿Qué fue lo que el Señor le reveló a Ananías acerca del futuro ministerio de Saulo? (15)

9. ¿Qué fue lo que Ananías le hizo a Saulo apenas se encontraron? (17-18)

10. ¿Qué fue lo Saulo empezó a hacer en las sinagogas? (20-22)

11. ¿Cómo fue que Saulo escapó de los judios? (23-25)

12. ¿Quién presentó a Saulo a los apóstoles? (26-28_

13. ¿Dónde fue que los hermanos mandaron a Saulo para salvarle la vida? (30)

14. ¿Quién fue sanado en Lida? (32-35)

15. ¿Quién fue levantada de los muertos en Jope? (36-42)

16. ¿Con quién se quedó Pedro en Jope? (43) 

 

Preguntas de Discusión del Capítulo 9

  

Cuestionario de Hechos Capitulos 8-9

 

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